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Nombres de piedras preciosas

Para los padres, todos los bebés son preciosos. Pero algunos expresan el valor de este amor a través del nombre transmitido: Esmeralda, Perla, Jade y otros nombres de joyas…

Jade

La piedra fina más popular para llamar a las pequeñas muchachas de hoy son el jade incuestionablemente, una piedra buscada para sus matices y utilizada tanto en joyería como para pequeños objetos decorativos. Aparecido en los años setenta, el nombre quita en los años ochenta para nombrar hoy a más de a 3.200 bebés.

Ámbar y Ambrina
A la segunda fila por la frecuencia llega Ámbar. El ámbar no es una piedra sino una resina fósil de color amarillo ahora bien, a los reflejos múltiples, utilizado desde la noche del tiempo para anillos y cuellos. El nombre se da por primera vez en Francia en 1956, luego se pone en marcha: ¡se contabilizan en adelante a más de a 1.500 bebés de este nombre al año! Ámbar es la causa incluso seguramente muy del nuevo nombre Ambrina, aparecido en 1991 y asignado hoy a más de un centenar de niñas al año.

Esméralda.
Variedad verde del berilo, la esmeralda se busca para su belleza y su escasez. Como nombre femenino, apenas fue a Francia en 1975, pero no cuenta que una veintena de atribuciones al año lo mejor posible. Su traducción española, Esméralda, tiene aún más éxitos: se la encuentra episódicamente, cada seis-siete años, a partir de 1909 (3 pequeñas muchachas ese año). Parece quitar en los años cincuenta, llega hasta nombrar a 40 pequeñas muchachas en 1978 luego disminuye. Esméralda corresponde al método a partir de 1998, con una sesentena de pequeñas muchachas al año. Pero es necesario quizá hay aún más la influencia de Walt Disney con su Desigual de Notre-Dame o Luc Plamondon con su comedia musical Notre-Dame de Paris, que una renovación de interés para la piedra preciosa…

Perla, Pearl y Perlita
La perla de los fondos submarinos, similar a una gota de agua preciosa, nombró siempre pequeñas muchachas. Perlita es una forma antigua pero rara: 3 pequeñas muchachas nacieron con este nombre en 1926,3 otro en 1937, es todo. Perla se ve dada de tiempo a otros pero sólo se pone en marcha a partir de los años ochenta. Se asigna hoy a una cincuentena de bebés al año. Su versión “latino”, apareció en 1981 y designa actualmente una quincena de niñas al año. En cuanto a la versión inglesa, apareció en 1966 en Francia, pero alcanza ni siquiera este resultado.

Cristal, Christal, Chrystal,
Debido a su pureza, el cristal tiene seduce a muchos padres. Aparece en los años noventa. Es, con Beril, el único nombre “precioso” asignado tanto a las muchachas como a los muchachos: Cristal para las muchachas (una veintena al año hoy), Christal para los muchachos (no más de una decena al año), con la adición de h que permite al nombre referirse tanto a una piedra rara como al Cristo y a los nombres más clásicos (Cristiano, Cristobal…). Los padres que quieren añadir sobre todo eso una sospecha de originalidad, se encuentra a partir de 1986 a algún pequeño Chrystal, luego a partir de 1993 algún pequeño Chrystal…

Beril
Cerca de la esmeralda, esta piedra preciosa dio nacimiento al uno de los raros nombres mixtos de esta categoría. De la parte de las muchachas, aparece en 1974, conoce un pico en 1986 (22 Beril ese año) y se mantiene a continuación con una decena de atribuciones al año. Berilo sólo se asigna a pequeños muchachos a partir de 1976, mucho más raramente.

Ópal, Rubí, Coral, Amatista A granel, como uno encajona a tesoro, sale los últimos “nombres-joya”: Ópalo, aparecido en 1991; Rubí o Ruby en 1987, Amatista en 1996, Coral en 1991. Nombres asignados en todos los casos para pequeñas muchachas, nunca para muchachos, y que no han sobrepasado más de una docena de atribución al año, o incluso menos. Coral sólo tiene así llamado 3 bebés en 1991 y 3 otro en 1996. ¡Seguramente las muchachas de papás apasionados de trenes!

Célestina
Por fin, para terminar, mencionan a Célestina. ¿Por qué Célestina? Este nombre conocido desde siglos, llevado tan por el controlando de Proust que por el pequeño ratón de los libros para niños, parece al primer acceso no ser más que la forma femenina muy del antiguo nombre latino Célestin, popularizado por un santo papa del XIIIe siglo y celebrado el 19 de mayo… En realidad, el célestine es también un mineral que, como la amatista, empapela cavidades espectaculares. Muy difundido al Siglo XIX siglo, asignado aún a 500 pequeñas muchachas al año en 1900, el nombre ve su notoriedad caer y desaparece en 1940. Reaparece en los años setenta. Designa actualmente a más de a 120 niñas al año y sigue creciendo. ¿Debido a la piedra? Misterio….